CHAMBACÚ, CORRAL DE NEGROS: PRIMERA PARTE
LOS RECLUTAS
“Antes de que los maten extraños
prefiero apuñalarlos con mis propias
manos y saber en qué sitio los entierro”
En esta primera parte del
capítulo, podemos evidenciar un poco el contexto en el que se da la historia,
Zapata Olivella nos pone en la historia la comunidad negra de Cartagena, en
este caso del barrio Chambacú, pero un barrio apartado ideológicamente, no se
sienten parte de Cartagena, no quieren tener que salir a esa ciudad, es mejor
quedarse entre los suyos.
Además de los aportes que
se hacen en la historia sobre el contexto histórico de Colombia, en dónde vemos
que los negros ya no son esclavos, pero siguen siendo estigmatizados y
utilizados como un objeto, en este caso, como armas para la guerra y ni
siquiera una guerra propia, sino la mismísima guerra de Corea con EE.UU.
Aquí podemos adentrarnos
en el que a mi me parece, uno de los temas centrales de esta primera parte, la
guerra. Empezamos con una frase desgarradora de la Cotena, cuando dice: “Antes
de que los maten extraños prefiero apuñalarlos con mis propias manos y saber en
qué sitio los entierro” Veamos cómo cualquier otra cosa es preferible que la
guerra, porque a la guerra se va a morir y es algo que saben los personajes.
Sin embargo, la gente que
no tiene nada que ver debe ir a la guerra, dando nada más y nada menos que su
propia vida y tal vez quitándole la vida a personas que tampoco tenía que ver
con esta lucha. Se matan entre ellos mismos, personas que probablemente hasta
pudieron ser amigas, porque tienen en común el hecho de que solo son vistos
como armas de guerra, no como seres humanos, no como seres vivos, no como personas
que sienten, que piensan, que tienen familia, que tienen sueños e ideales.
Quisiera que tuviéramos en
cuenta las siguientes palabras de Medialuna:
Pienso en la guerra. No es que le tenga miedo. Pero eso de que lo embarquen a uno para llevarlo a otras tierras a matar gente sin tener ganas de pelear. ¿A son de qué? Otra cosa es el boxeo [...] Hay veces en que se mata, pero no es la intención. Después del combate nos abrazamos y bajamos del ring sin rencores. ¿Pero tu crees que se puede regresar de la guerra sin remordimiento de conciencia? Si es que el muerto es otro, se deben sentir sus pasos, sus gritos, su mueca en el momento de enterrarle la bayoneta en la barriga. Ese papel no lo haría yo, aunque me lo mandaran.
Este pensamiento es un excelente
ejemplo para ilustrar la anterior idea, la guerra es matar a gente que no se
conoce, la guerra es siempre una lucha ajena.
Otro punto que me
gustaría mencionar es la idealización de la guerra. Para quienes no hemos
vivido la guerra en carne hueso, podemos caer en opinar frente al
desconocimiento total de ella y realizar afirmaciones equivocadas, porque no lo
hemos sentido y hasta podemos caer en idealizar lo que es la guerra. En un
principio, sabemos que la guerra significa muerte, desde mi perspectiva estos
dos conceptos pueden llegar a ser sinónimos, es lo primero que se me viene a la
cabeza y no creo ser la única. Pero, la cosa es que esas muertes valgan la pena
¿No? Es así como desde arriba, desde quienes tienen el poder introducen la idea
de que quienes van a dar la vida son “los héroes de la patria” mueren, pero con
honor. De esta manera, algunos podríamos pensar la guerra hasta como algo “bueno”,
porque esos que se sacrifican son héroes, y que mejor que morir siendo un héroe.
Frente al desconocimiento
de la guerra tenemos estas frases del hijo de Clotilde: “A mi tío le darán
uniforme. Eso sí me gusta. Un fusil y polainas. Podrá caminar por entre el
barro sin mojarse los pies. ¡Soldado! ¡Mamá, yo quiero ir a la guerra!” Es
imposible escucharlas y no quedar asombradx. se entiende la acción de la madre
al darle una bofetada después de ello, el niño no sabe lo que verdaderamente significan
sus palabras.
Para terminar, hay
muchísimos aspectos importantes en esta primera parte de los cuales se podrían hablar,
desde la manera de escribir de Zapata Olivella, el papel de las mujeres negras
colombianas por esta época del siglo XX; pero el tema de la guerra es el que
quería tratar aquí hoy.



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